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dimecres, 04 de maig 2022 14:30

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Finaliza el 3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables, con la vista puesta en Singapur 2028

18 ‑ 06 ‑ 26

Hoy ha finalizado en Donostia / San Sebastián el 3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigable, donde Thiago Hérick de Sá, coordinador de la Red Global de Ciudades y Comunidades Amigables de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha anunciado que el próximo Congreso Mundial tendrá lugar en Singapur en 2028.

En la sesión moderada por Hérick de Sá, se han abordado los compromisos y avances para dar forma al futuro de la amigabilidad; ha abierto el diálogo planteando qué compromisos son necesarios asumir para avanzar en el movimiento, cómo reforzarse mutuamente y qué mecanismos de coordinación deben crearse:“Los compromisos pueden acelerar el progreso y el avance y mantener este impulso que tiene el movimiento”, ha indicado.

La propuesta ha sido recogida por Amal Abou Rafeh, de Naciones Unidas, que ha añadido dos preguntas más: qué significan estos compromisos en la práctica y dónde están las mayores oportunidades futuras. Para ella, el envejecimiento es un concepto muy complejo, transversal, con muchas perspectivas (local, global, derechos humanos, experiencia personal, política pública…) a lo que se añade la incertidumbre actual (política, financiera, tecnológica). Pero la transición demográfica no espera al consenso político, “ya está aquí”, avisa.

Casi todos los países del mundo han puesto en marcha esa transición hacia el envejecimiento, con diferentes ritmos, pero todos van en la misma dirección. “En Madrid, en 2002, comenzó un linaje de iniciativas que dieron lugar a esta red a la que pertenecemos. Allí se creó la red, el plan de acción, la arquitectura que estamos construyendo. Esta conexión entre todos, este sistema de gobierno multilateral, es esencial para que se dé en todo el mundo”, recordó.

Precisamente, algunas de esas iniciativas que se están desarrollando en diferentes lugares, se presentaron en esta sesión: de Brunei a Manchester o al Nordic Welfare Centre, pasando por la comunidad rural de Pescueza (Cáceres) o la iniciativa de la Asociación camerunesa para la Atención a las Personas Mayores.

Tamer Mohamed Shousha, de la Universidad de Shardjah (EAU), ha explicado cómo el mundo de la academia puede fortalecer las iniciativas de los entornos amigables con las personas mayores aportando rigor científico, transformando la evidencia y capacitando a profesionales. En este sentido, pidió “una agenda común” porque “no se puede trabajar en solitario”, se necesita unir a la universidad y a la comunidad: “colaborar y trabajar junto con equipos multidisciplinares”, enfatizó.

Para concluir, Amal Abou Rafeh confió en que se llegue a un punto de inflexión en el que el envejecimiento ya no esté en la agenda, sino que sea un tema de sentido común, cuando se dé por sentado. “Llegaremos pronto pero, hasta entonces, hay que seguir trabajando”, concluyó.

También Thiago Hérick de Sá dio a conocer otra noticia importante para las Ciudades Amigables: la ciudad keniata de Tika ha sido la última incorporación a la Red, lo que supone un fortalecimiento del movimiento en África.

En paralelo durante la jornada se han celebrado varios conversatorios simultáneamente sobre el futuro de las ciudades y comunidades amigables; en ellas, personas asistentes de todas las partes del mundo vinculadas a diferentes ámbitos, han compartido a través de una dinámica basada en grupos de discusión sus experiencias y reflexiones sobre diversas temas. Así, entre otras cuestiones, se ha debatido acerca de las principales fortalezas, los grandes retos y las posibles mejoras futuras que plantea el marco de referencia actual de la Red Global de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

La última de las sesiones plenarias del Congreso, «Mirando hacia el futuro», ha servido para trasladar las reflexiones cosechadas previamente en los conversatorios citados anteriormente. Bajo la moderación de Paul McGarry, del movimiento Greater Manchester Ageing, y Christine Young, de la Red Australiana de Ciudades y Comunidades Amigables, cada una de las relatoras de los siete grupos de discusión formados, han ido apuntando ideas surgidas de las diferentes cuestiones planteadas durante las deliberaciones.

Así, se han señalado algunas de las fortalezas de la Red Global de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, como su flexibilidad o su “perspectiva transversal que rompe los compartimentos estancos”. También algunos de los desafíos que ha de afrontar, como una financiación insuficiente o la necesidad de dar una resignificación al concepto de edadismo, y posibles puntos de mejora, como procurar una mayor accesibilidad desde el punto de vista lingüístico.

Mensaje institucional de cierre

La concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián, María Jesús Idoeta, ha indicado en la clausura que la longevidad es una cualidad que transforma el espacio público, la vivienda, la salud, la vida comunitaria y las ciudades, lo que invita a transformar la manera en la que colaboramos y construimos respuestas. “Estos días nos han permitido comprobar que ese compromiso está vivo en muchos lugares del mundo para que podamos tejer nuevas redes y alianzas. Gracias por haber formado parte de esta conversación”, ha apuntado.

Thiago Hérick de Sá de la OMS ha agradecido al Imserso el liderazgo en la organización de este evento y a Donostia / San Sebastián su hospitalidad, antes de dar paso a los representantes de Singapur, que acogerán el siguiente Congreso de Ciudades y Comunidades Amigables en 2028 y que han señalado que están “nerviosos y honrados” con el compromiso recibido.

Para Mayte Sancho, directora general del Imserso, el Congreso ha sido una continuidad y reafirmación -tal y como se recogió en el foro de alcaldes y alcaldesas- del envejecimiento como vector de transformación y como oportunidad de repensar como queremos vivir juntos, “porque lo común es lo propio, pero lo propio es también común”.

“Aunque no vivimos de la memoria debemos agradecer el trabajo previo y también ese enfoque colaborativo con el que ya nació esta red”, ha añadido Mayte Sancho, reafirmando su apuesta por mirar hacia el futuro.

“En estos días se ha hablado de temas fundamentales, con una inmediata repercusión en el bienestar y en la vida”, ha dicho Sancho; estos temas son: la vivienda, el transporte, el entorno, la información o la accesibilidad.

“Hay un enfoque que ha atravesado todas las mesas e intervenciones que es la construcción conjunta”, ha continuado Mayte Sancho. En ese sentido ha señalado que “la participación no solo contribuye al bienestar, es un ejercicio de ciudadanía”.

Asimismo, ha destacado la importancia de lo local "pues es ahí donde viven las personas, donde se materializan las intenciones y donde se impulsan los vínculos y la vida comunitaria”. Con un cambio de mirada, “las personas mayores consumidoras de cuidados, somos sujetos de derechos y de ciudadanía constructoras de comunidad, generadoras de bienestar”, ha afirmado. Además ha remarcado la importancia de la Convención de los Derechos de las Personas Mayores como instrumento que recogerá en breve los derechos de las personas mayores.

Por último, ha señalado que como se dijo al principio del Congreso que defender y reafirmar la amigabilidad “es un acto de valentía” y esto es lo que hemos estado haciendo estos días, defender y reafirmar la amigabilidad juntos.

Para concluir, la sesión de clausura ha sido amenizada por On Do Ko, una actividad artística comunitaria de creación colectiva con personas mayores de Donostia / San Sebastián.

Publicat per Imagen logo del Imserso

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