Actividad en el Creap
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Friday, 18 November 2022 11:09
Envejecer con un trastorno mental grave: la experiencia de los centros es clave para mejorar la atención
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Trabajo en Red , Contenidos especializados
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , investigación , enfermedad mental , salud comunitaria , salud , gestión del conocimiento , rehabilitación psicosocial , servicios sociales , autonomía
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. ¿Qué ocurre cuando una persona que lleva años participando en un programa de rehabilitación psicosocial comienza a necesitar nuevos apoyos relacionados con su salud física, su autonomía o sus cuidados cotidianos? ¿Cómo responder cuando las necesidades asociadas al envejecimiento requieren recursos y formas de atención que no siempre están suficientemente coordinados? Son situaciones que muchos centros y profesionales conocen de primera mano. El envejecimiento de las personas con trastorno mental grave (TMG) plantea desafíos que afectan a la organización de los servicios, la continuidad asistencial y la capacidad de ofrecer apoyos adaptados a cada etapa de la vida. También plantea preguntas sobre cómo preservar la autonomía, la participación comunitaria y las preferencias de las personas a medida que cambian sus circunstancias. Encontrar respuestas adecuadas exige comprender mejor cómo están viviendo este proceso y qué dificultades afrontan quienes las acompañan. Un desafío compartido que necesitamos conocer mejor Los centros de atención psicosocial, los recursos residenciales, los servicios comunitarios y otros dispositivos sanitarios y sociales acumulan una experiencia valiosa en el acompañamiento a personas con TMG. Sus profesionales conocen situaciones muy diversas: desde personas que mantienen una vida autónoma con apoyos puntuales hasta aquellas que necesitan una atención más continuada y una mayor coordinación entre servicios. Sin embargo, todavía contamos con información insuficiente para comprender en toda su amplitud cómo se está atendiendo a las personas que envejecen con estos trastornos en España. ¿Qué necesidades encuentran mayores dificultades para obtener respuesta? ¿Cómo se adaptan los recursos existentes? ¿Qué obstáculos aparecen en la coordinación asistencial? ¿Qué opinan las propias personas sobre los cuidados y apoyos que reciben? Reunir información procedente de diferentes territorios y contextos permitirá avanzar hacia una visión más completa de esta realidad e identificar cuestiones relevantes para la planificación y mejora de los servicios. Una investigación para escuchar a quienes conocen esta realidad Con este propósito, la Fundación Pilares para la Autonomía Personal, en colaboración con el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap) y con financiación del Imserso, está desarrollando un estudio epidemiológico de ámbito nacional sobre la atención y los cuidados de las personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado. La investigación incorpora tres perspectivas complementarias: las experiencias de las propias personas, el conocimiento de los profesionales y las vivencias de sus familiares y personas cuidadoras. A través de estas aportaciones, el estudio pretende conocer mejor las necesidades existentes, las respuestas que ofrecen los servicios y las dificultades que aparecen en la atención cotidiana. Sus resultados podrán contribuir a fundamentar futuras propuestas de mejora y ofrecer información útil para los profesionales, las entidades y las administraciones responsables de la planificación de recursos. ¿Por qué es importante que participe vuestro centro? Cada centro conoce una parte de esta realidad. Un recurso de rehabilitación psicosocial puede identificar necesidades distintas de las que aparecen en un servicio residencial o en un programa de apoyo comunitario. Las características del territorio, los perfiles de las personas atendidas y la disponibilidad de recursos también influyen en las respuestas que pueden ofrecerse. Esta diversidad de experiencias constituye uno de los principales valores de la investigación. La participación de vuestro centro puede ayudar a visibilizar necesidades, dificultades y formas de atención que merecen ser conocidas y tenidas en cuenta. También puede contribuir a identificar problemas compartidos entre servicios y aportar elementos para reflexionar sobre cómo mejorar los apoyos. Además, los centros desempeñan un papel importante para facilitar que las personas atendidas tengan la oportunidad de expresar sus propias experiencias y preferencias. Su participación voluntaria permitirá incorporar una perspectiva imprescindible para comprender qué aspectos de los cuidados resultan más relevantes en su vida cotidiana. Colaborar en el estudio supone, por tanto, una oportunidad para que el conocimiento generado en la práctica profesional contribuya a una investigación cuyos resultados estarán disponibles para el conjunto del sector. ¿Cómo podéis colaborar? La participación está abierta a entidades y profesionales vinculados a la atención de personas mayores con problemas graves de salud mental. Si sois responsables de un centro, podéis contactar con el equipo investigador para conocer las posibilidades de colaboración y valorar cómo facilitar la participación desde vuestro recurso. El estudio contempla tres vías de recogida de información: Personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado, mediante encuestas guiadas por profesionales, que permitirán recoger sus experiencias y necesidades. Profesionales con experiencia en la atención y los cuidados de esta población, a través de cuestionarios sobre los apoyos, recursos y desafíos asistenciales. Familiares y personas cuidadoras, mediante grupos focales en línea en los que compartir sus vivencias y propuestas de mejora. La participación es voluntaria y los datos se tratarán de forma anónima y confidencial, conforme a las condiciones establecidas para la investigación. Los resultados se publicarán en acceso abierto y las entidades colaboradoras serán reconocidas en las publicaciones derivadas del estudio. Para dar el primer paso, basta con ponerse en contacto con el equipo investigador y solicitar información. Allí podréis conocer las modalidades de participación y valorar cuáles se ajustan mejor a las características de vuestro centro. Vuestra experiencia puede contribuir a mejorar el conocimiento disponible Las decisiones sobre los apoyos y cuidados de las personas que envejecen con un TMG necesitan contar con información que refleje la diversidad de situaciones existentes. La experiencia de los centros y de las personas que forman parte de ellos puede realizar una aportación valiosa a ese conocimiento. Desde el Creap animamos a las direcciones y responsables de centros sanitarios, sociales y sociosanitarios a colaborar en esta investigación y facilitar la participación de sus profesionales y de las personas atendidas que deseen hacerlo. Si vuestro centro trabaja con esta población, os invitamos a contactar con el equipo investigador: Fundación Pilares para la Autonomía Personal: investigacion@fundacionpilares.org También podéis solicitar información a través del Creap: infocreap@imserso.es Vuestro centro conoce una parte de esta realidad. Ayudadnos a que también forme parte de la investigación.
Friday, 23 October 2026 10:00
El Creap celebrará el próximo 5 de noviembre una jornada online sobre prevención del suicidio
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Trabajo en Red , Visitas y eventos , Contenidos especializados , Resúmenes, Cursos y Talleres , Eventos , Sesión especializada
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , suicidio , formación especializada
SESIÓN ESPECIALIZADA | JORNADA ONLINE SOBRE PREVENCIÓN, INTERVENCIÓN Y POSTVENCIÓN DEL SUICIDIO Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El próximo 5 de noviembre, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, celebrará una nueva jornada dedicada a la prevención del suicidio, un encuentro que reunirá a profesionales, personas con experiencia propia, familiares y entidades vinculadas al ámbito de la salud mental. En los próximos días se dará a conocer el programa definitivo y se publicará una nueva comunicación con el cartel oficial de la jornada, en el que se incluirá la relación completa de personas ponentes y participantes. Desde el Creap animamos a profesionales, estudiantes, personas con experiencia propia, familiares y cualquier persona interesada en la promoción de la salud mental a reservar esta fecha e inscribirse en el formulario. Será una oportunidad para compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas que contribuyan a mejorar la prevención, la intervención y la posvención del suicidio desde una perspectiva comunitaria, humana y basada en la evidencia. Tres miradas complementarias ante la conducta suicida Con el objetivo de abordar esta realidad desde una perspectiva integral, la jornada se estructurará en torno a tres ejes fundamentales: Prevención, centrada en la promoción de factores protectores, la detección temprana y las estrategias para reducir el riesgo suicida. Intervención, enfocada en la atención a personas que han realizado tentativas autolíticas y en las herramientas disponibles para actuar de manera eficaz durante una situación de crisis. Posvención, dedicada al acompañamiento de supervivientes, familiares y profesionales tras un suicidio, así como a la reducción de su impacto emocional y social. La conducta suicida constituye uno de los principales retos de salud pública y requiere una respuesta coordinada desde múltiples ámbitos. La prevención del suicidio no solo implica identificar factores de riesgo y promover medidas de protección, sino también mejorar la capacidad de intervención ante situaciones de crisis y acompañar adecuadamente a las personas y entornos afectados tras una pérdida por suicidio. Programa provisional 09:00 h. Mesa redonda sobre prevención del suicidio 10:30 h. Pausa café 11:00 h. Mesa redonda sobre intervención en tentativas autolíticas 12:30 h. Mesa redonda sobre posvención en suicidio con supervivientes, familiares y profesionales 14:00 h. Clausura Próximamente ampliaremos la información sobre inscripciones, ponentes y contenidos de la jornada. ¡Reserva ya el 5 de noviembre! Visualiza y descarga el cartel en la galería de imágenes
Monday, 19 October 2026 10:37
Día Internacional de la Enfermería en Salud Mental 2026: Entrevista con Amelia Martínez García
Categorías: La actividad en el Creap , Días Mundiales e Internacionales , Contenidos especializados , Información
Etiquetas: intervención comunitaria , enfermería , actualidad , salud comunitaria , acompañamiento terapéutico , medicación , nutrición , bienestar , autonomía , regulación emocional
DÍA MUNDIAL | ENTREVISTA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de Enfermería de Salud Mental 2026 entrevistamos a Amelia Martínez García, quien nos va a hablar de la situación actual de la salud mental desde la perspectiva de la Enfermería de Salud Mental, analizando los principales retos asistenciales, el papel de la prevención, la recuperación, la investigación, la tecnología y el bienestar de los propios profesionales sanitarios. A través de estas cuestiones, se pondrá en valor la contribución de las enfermeras especialistas en el acompañamiento, la educación para la salud, la promoción del bienestar emocional y los cuidados comunitarios, destacando la necesidad de avanzar hacia modelos centrados en la persona y en la recuperación. Asimismo, la conversación servirá para visibilizar el trabajo que realiza la Enfermería de Salud Mental y la importancia de los cuidados como elemento esencial de la atención, subrayando que su impacto va mucho más allá del tratamiento de la enfermedad y resulta clave para prevenir el sufrimiento, fortalecer la autonomía de las personas y construir comunidades más saludables y resilientes. Entrevista con Amelia Martínez García, Enfermera Especializada en Salud Mental que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Actualmente se habla mucho de salud mental. ¿Estamos realmente ante una crisis? Sin duda estamos ante una situación que merece atención prioritaria. No necesariamente porque incrementado el diagnóstico de más trastornos mentales graves que hace décadas, sino porque observamos un mayor sufrimiento emocional relacionado con factores sociales, económicos, laborales y relacionales. Afortunadamente, al mismo tiempo parece que existe una mayor conciencia social y una búsqueda de ayuda antes. Desde la enfermería de salud mental defendemos que la respuesta no puede limitarse al tratamiento de la enfermedad. Debemos trabajar desde la prevención y promoción de la salud mental, la detección precoz y acompañamiento comunitario y, por supuesto, una rehabilitación psicosocial de calidad. Esa es una de las grandes líneas estratégicas que se está impulsando actualmente en nuestro ámbito profesional y que desde la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme) se promueve. ¿Qué papel desempeña una enfermera especialista en salud mental? Nuestro trabajo va más allá de administrar un fármaco o de realizar una técnica. Somos profesionales que acompañamos a la persona durante su proceso terapéutico. Realizamos psicoeducación, prevención de recaídas, intervenimos con los familiares, promovemos hábitos de vida saludables, herramientas de gestión emocional, llevamos a cabo programas grupales y seguimiento comunitario. Esta presencia continuada nos permite identificar cambios de forma temprana, potenciar los factores protectores y favorecer que la cada una de las personas pueda avanzar en la reconstrucción o mantenimiento de su proyecto vital favoreciendo su autonomía y participación en la comunidad. La creación de la especialidad de Enfermería de Salud Mental responde precisamente a la necesidad de ofrecer una atención específica e integral a las personas con diagnóstico de salud mental, atendiendo no solo a los síntomas, sino también a sus necesidades emocionales, sociales y personales. La especialidad nace precisamente para responder a estas necesidades complejas y específicas de las personas con problemas de salud mental. Uno de los conceptos más repetidos en la actualidad es el de «recuperación». ¿Qué significa realmente? La recuperación no significa necesariamente la desaparición completa de todos los síntomas o dificultades. Hace referencia a la posibilidad de que una persona pueda construir una vida plena, significativa y autónoma, desarrollando sus propios objetivos y proyectos vitales, incluso cuando tiene que convivir con determinados retos relacionados con el diagnostico de una enfermedad mental. Este enfoque supone ir más allá del diagnóstico y las limitaciones. Implica poner el foco en las capacidades, fortalezas y recursos de la persona, reconociendo su identidad, sus preferencias y su capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida. La enfermería de salud mental ha integrado progresivamente este modelo de atención centrado en la persona, promoviendo el empoderamiento, la toma de decisiones compartida y la participación de la persona en su propio proceso de salud. Nuestro papel principal es acompañar y dotar de herramientas para que cada individuo pueda avanzar hacia la vida que desea, respetando siempre su propio ritmo y metas. ¿Qué nos está enseñando la investigación más reciente? La investigación más reciente nos muestra que la salud mental es un fenómeno complejo y que más allá de los factores puramente clínicos existen otros no menos importantes a tener en cuenta ya que pueden influir de manera significativa en el bienestar emocional de las personas, así como predisponer a la aparición o evolución de los problemas de salud mental, como son los determinantes sociales, la pobreza, la precariedad laboral, la exclusión social o los problemas actuales de vivienda. Por otra parte, el desarrollo de intervenciones basadas en evidencia lideradas por enfermeras especialistas en salud mental está demostrando beneficios en áreas como la prevención de recaídas, la mejora de la adherencia terapéutica, el fomento del autocuidado y de la calidad de vida de las personas. Por último, destaca el avance del interés de los cuidados informados por el trauma. Este enfoque invita a comprender que muchas conductas, dificultades emocionales o formas de afrontar el malestar emocional pueden estar relacionadas con experiencias vitales adversas. Incorporar esta visión permite ofrecer una atención más segura, respetuosa y centrada en la persona, entendiendo su historia de vida y sus circunstancias antes de intervenir. ¿La tecnología ayudará o empeorará la situación? Probablemente la tecnología puede aportar beneficios, pero también plantea nuevos retos. Las tecnologías ofrecen oportunidades importantes para mejorar el acceso a la atención en salud mental, facilitar el seguimiento, la educación sanitaria y desarrollar nuevas herramientas de apoyo tanto para personas con diagnóstico como para profesionales. El auge de las inteligencias artificiales, utilizadas de manera consciente y responsable, puede convertir en un recurso complementario que ayuda a optimizar procesos. Sin embargo, es fundamental recordar que la tecnología no puede sustituir la esencia del cuidado y del acompañamiento en salud mental. La escucha activa, la empatía, la presencia y la construcción de una relación terapéutica basada en la confianza son elementos insustituibles en salud mental. El futuro de la atención en salud mental no debería plantear una elección entre tecnología y humanidad, sino una integración de ambas. La innovación más valiosa será aquella que permita mejorar los cuidados complementando a la persona y no la que pretenda reemplazarla. ¿También hay una crisis de salud mental entre los profesionales sanitarios? Sí . El desgaste emocional, la sobrecarga asistencial y el agotamiento profesional son realidades presentes en muchos equipos sanitarios y constituyen un reto importante para las organizaciones de salud. Cuidar la salud mental de quienes cuidan no es algo secundario, sino una necesidad fundamental para garantizar una atención de calidad. Un sistema sanitario saludable necesita profesionales bien formados, reconocidos, escuchados y acompañados emocionalmente, que puedan desarrollar su labor en unas condiciones que favorezcan su bienestar. La prevención del «burnout» requiere un abordaje integral que incluya medidas organizativas, apoyo emocional, espacios de reflexión y estrategias que permitan equilibrar las demandas asistenciales con el autocuidado profesional. Promover el bienestar de los profesionales sanitarios no solo beneficia a quienes trabajan en primera línea, sino que repercute directamente en la calidad y humanidad de los cuidados que reciben las personas atendidas. Si pudiera implantar una medida mañana mismo, ¿cuál sería? Reforzaría la atención comunitaria y aumentaría la presencia de enfermeras especialistas en salud mental en todos los niveles asistenciales. Necesitamos acercar los cuidados de salud mental a los lugares donde las personas llevan a cabo y desarrollan su vida: sus hogares, sus familias, sus centros educativos, sus trabajos y comunidades. La intervención temprana, el acompañamiento continuado y la coordinación entre los diferentes recursos sanitarios y sociales son elementos clave para mejorar la evolución de las personas y reducir el sufrimiento. La salud mental no se construye únicamente dentro de una consulta. Se construye en los espacios donde las personas viven, se relacionan y encuentran apoyo. Este sería el gran mensaje que debemos transmitir hoy. «El futuro de la salud mental no pasa solo por tratar trastornos, sino por prevenir el sufrimiento, fortalecer las comunidades y situar a la persona en el centro de los cuidados». Contenido relacionado Día Internacional de la Enfermería de Salud Mental 2022
Wednesday, 14 October 2026 09:16
Buenas Prácticas en Salud Mental: estándares que se notan en la vida diaria
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Trabajo en Red , Formación , Contenidos especializados , Resúmenes, Cursos y Talleres , Salud Mental
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , formación especializada , gestión del conocimiento , rehabilitación psicosocial
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Los próximos días 18, 19 y 20 de noviembre de 2025, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, abre el plazo de automatrícula del Curso de Teleformación sobre «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial». Introducción Hablar de buenas prácticas tiene sentido cuando esas prácticas cambian cosas reconocibles en la vida de las personas: mayor participación, menos recaídas, mejor calidad de vida, más autonomía. Este curso propone un aterrizaje operativo y exigente: atención centrada en la persona sin paternalismo, coordinación sociosanitaria que evita vacíos, intervenciones basadas en evidencia y ética aplicada que guía decisiones difíciles. Menos declaración, más procedimiento; menos variabilidad injustificada, más estándar compartido. Método El trabajo empieza por formular bien el propósito. Si una intervención no puede explicarse en términos de resultado funcional, conviene revisarla. Desde ahí se ordenan los cómos: objetivos en primera persona, planes integrados con roles definidos, uso proporcional de técnicas, comunicación clara con familias y revisiones periódicas que toman decisiones —no solo levantan acta—. El estándar no es un corsé; es un carril que reduce fricción y acelera la mejora. La seguridad, la dignidad y la autodeterminación no se añaden al final; informan cada paso. Eso implica anticipar riesgos razonables, pactar apoyos, documentar acuerdos y registrar efectos, incluyendo errores y correcciones. La coordinación deja de ser un «buen deseo» y se convierte en logística: quién contacta a quién, con qué información y qué se decide. Una cultura de servicio madura se nota en lo pequeño: tiempos de respuesta, limpieza documental, lenguaje respetuoso, canales abiertos para el feedback. Evaluación y mejora continua La evaluación se apoya en indicadores útiles y comparables, no para hacer cuadros bonitos, sino para decidir mejor. Cuando el equipo observa patrones, comparte hallazgos y cierra el círculo con acciones, la calidad deja de ser un eslogan. El usuario reconoce el cambio, los profesionales reducen la carga de conflicto y la organización gana fiabilidad. También aquí hay trampas habituales: procedimientos que se cumplen «de cara a la galería», reuniones sin decisión, documentación que no ayuda a la intervención. Se corrigen alineando objetivos con el PAI, fijando criterios de éxito observables y comprometiéndose con un calendario de revisiones que produzca ajustes concretos. La excelencia no es espectacular; es sostenida, consistente y transparente. En resumen, las buenas prácticas son hábitos excelentes mantenidos en el tiempo. Si el estándar ayuda a decidir más rápido y mejor, si la persona entiende lo que esperamos y lo que puede esperar, y si los datos nos empujan a mejorar, la atención en salud mental se vuelve a la vez más humana y efectiva. Curso de Teleformación en el Creap «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial» (Contenido actualizado para 2026) A continuación, repasamos las fechas del curso en el Creap. La automatrícula estará abierta del 27 al 29 de octubre, exclusivamente a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Recomendamos completar la matrícula en el primer y segundo día, ya que las plazas son limitadas. El proceso de automatrícula se cerrará una vez se hayan cubierto todas las plazas. El curso se podrá realizar online del 2 al 16 de noviembre. Fechas: automatrícula del 27 al 29 de octubre. Impartición del 2 al 16 de noviembre de 2026 en la Plataforma de Teleformación del Imserso Contenido relacionado Teleformación Creap 2026 Recibe la información de los próximos cursos
Tuesday, 13 October 2026 12:22
Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Contenidos especializados , Resúmenes, Cursos y Talleres
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , formación especializada , legislación , empoderamiento , gestión del conocimiento , divulgación , derechos humanos , justicia , vulnerabilidad
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La Ley 8/2021 ha supuesto un cambio profundo en la forma de entender el apoyo a las personas con discapacidad y, con ello, plantea preguntas muy concretas para quienes trabajamos en rehabilitación psicosocial. ¿Cómo se traduce el principio de autonomía en decisiones reales? ¿Qué cambia cuando la intervención deja de centrarse en sustituir decisiones y pasa a organizar los apoyos necesarios para que la persona pueda participar en ellas? ¿Cómo actuar cuando existen dificultades cognitivas, síntomas psicopatológicos o limitaciones relevantes para comprender determinada información? Estas preguntas están lejos de ser teóricas. Aparecen en la práctica diaria, en reuniones de equipo, en la elaboración de planes de atención, en la relación con las familias y en decisiones aparentemente pequeñas que, en realidad, afectan directamente a la autonomía y al proyecto de vida de la persona. Precisamente por eso, esta segunda edición del curso sobre Ley 8/2021 y su aplicación en rehabilitación psicosocial se ha planteado desde una perspectiva muy práctica: comprender el marco legal, sí, pero sobre todo aprender a reconocer qué implica en situaciones reales de intervención. El curso está dirigido a profesionales de los ámbitos sanitario y sociosanitario que trabajan en centros de rehabilitación psicosocial, centros de día, recursos residenciales, pisos supervisados, centros especiales de empleo, programas de empleo con apoyo y otros dispositivos vinculados a la rehabilitación psicosocial. La intención no es convertir a los participantes en especialistas en Derecho, sino ofrecerles un marco suficientemente sólido para interpretar los cambios introducidos por la Ley y trasladarlos con criterio a su trabajo cotidiano. Autonomía, apoyo a la toma de decisiones y realidad clínica Uno de los aspectos que más nos interesa trabajar como docentes es precisamente esa traducción entre la norma y la práctica. La Ley 8/2021 introduce principios como la autonomía, la inclusión, la no discriminación y el respeto a la voluntad y preferencias de la persona. Pero esos principios solo cobran sentido cuando se aplican a situaciones concretas: cómo se comunica una decisión, cómo se valora la comprensión, cómo se negocia un objetivo, qué apoyos pueden facilitar la participación o cuándo es necesario revisar la forma en que estamos interviniendo. En el ámbito del Trastorno Mental Grave (TMG), estas cuestiones adquieren especial relevancia. La existencia de un diagnóstico no determina por sí misma la capacidad de una persona para tomar decisiones, pero tampoco puede ignorarse que determinados síntomas, déficits cognitivos o circunstancias clínicas pueden dificultar, en momentos concretos, la comprensión, la deliberación o la expresión de preferencias. Por eso el curso dedica una parte específica a analizar la diferencia entre capacidad jurídica y capacidad de obrar, así como las formas de promover la autonomía sin simplificar situaciones que, en la práctica, pueden ser complejas. Ese diálogo entre el marco jurídico y la realidad clínica es uno de los elementos que hacen especialmente vigente esta formación. Se abordará cómo determinados diagnósticos y síntomas pueden influir en el funcionamiento y la comprensión, qué papel pueden desempeñar los déficits cognitivos asociados al TMG y cómo determinados efectos de la medicación pueden influir en el nivel de actividad o participación. El objetivo no es utilizar estos factores como argumentos para excluir a la persona de las decisiones, sino aprender a identificarlos para adaptar la comunicación, graduar los apoyos y favorecer una participación tan efectiva como sea posible. La formación también presta una atención especial a los derechos humanos. Autonomía, dignidad y participación no deben quedar reducidas a declaraciones generales: se concretan en la manera en que se formula una propuesta, se explica una consecuencia, se recoge una preferencia o se incorpora la opinión de una persona a su plan de atención. Por eso hemos querido que el curso combine los contenidos conceptuales con casos prácticos, ejemplos y situaciones habituales en los recursos de rehabilitación psicosocial. La utilidad de una formación como esta se mide, en buena parte, por lo que el profesional puede aplicar al volver a su puesto de trabajo. Una formación práctica para afrontar los retos actuales El curso será impartido por Víctor González Ayuso, psicólogo general sanitario, especialista en intervención y terapia familiar e investigador en el ámbito del estigma en salud mental, y por mi mismo, Jorge Marredo Rosa, doctor en Psicología, psicólogo general sanitario especializado en rehabilitación psicosocial y coordinador del área de Gestión del Conocimiento del Creap. Desde nuestra experiencia profesional e investigadora en el centro, hemos planteado los contenidos con una intención muy concreta: que sean rigurosos, actuales y, sobre todo, útiles para afrontar problemas que los equipos ya están encontrando en su práctica diaria. La formación tendrá una duración de 12 horas y se desarrollará íntegramente online del 13 al 27 de octubre de 2026. La automatrícula estará abierta los días 6, 7 y 8 de octubre a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Si las plazas disponibles se cubren antes de finalizar ese periodo, la inscripción se cerrará automáticamente. Más allá de conocer una reforma legislativa, el objetivo es disponer de mejores herramientas para responder a una cuestión que atraviesa toda la rehabilitación psicosocial: cómo acompañar y apoyar sin sustituir, cómo proteger sin anular y cómo hacer posible que la persona participe de forma efectiva en las decisiones que afectan a su propia vida. Esa es, probablemente, la parte más exigente de la Ley 8/2021, pero también la que la convierte en un contenido especialmente actual y necesario para nuestra práctica profesional. Contenido relacionado Curso de Teleformación «Implicaciones prácticas de la Ley 8/2021 en Salud Mental»
Monday, 05 October 2026 09:06
Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar
Etiquetas: actualidad , empoderamiento , inclusión social , gestión del conocimiento , divulgación , educación social
DÍAS MUNDIALES | EDUCACIÓN SOCIAL Autor: Francisco Cháfer Ortiz. Educador social en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Cada 2 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Educación Social, una fecha que reconoce la labor de las educadoras y educadores sociales en la construcción de sociedades más inclusivas, participativas y cohesionadas. La Educación Social desarrolla un papel fundamental en ámbitos tan diversos como la infancia y la adolescencia, la atención a personas mayores, la discapacidad, la salud mental, la inclusión social, la mediación comunitaria o el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Su trabajo contribuye a generar oportunidades, fortalecer vínculos y promover la participación activa de las personas en sus entornos. En 2026, entre los principales retos y líneas de reflexión del sector destacan la incorporación de profesionales de la Educación Social al sistema educativo, la respuesta a las necesidades emergentes en salud mental, el papel de la intervención socioeducativa en situaciones de emergencia y la importancia de reforzar las redes comunitarias de apoyo. Desde el Creap queremos sumarnos a esta conmemoración poniendo en valor una profesión que acompaña procesos de cambio, fomenta la autonomía personal y comunitaria y trabaja cada día para favorecer la inclusión y el bienestar de las personas. Aprovechando la conmemoración de este día, Francisco Cháfer Ortiz, educador social en el Creap a través de Grupo 5 analiza los principales retos de la figura del educador social en el ámbito del trastorno mental grave. Papel en la atención a personas con trastorno mental grave y salud mental comunitaria En la atención a personas con trastorno mental grave, la Educación Social aporta un enfoque integral de la salud que abarca las dimensiones física, mental y social. Sus funciones clave en este ámbito abarcan: Modelo psicoeducativo y autonomía: Trabaja de forma directa con la persona mediante el entrenamiento en habilidades de la vida diaria, técnicas cognitivas, estimulación cognitiva, educación para la salud y gestión del estrés. Adherencia al tratamiento y prevención de recaídas: Acompaña a las personas usuarias en la comprensión de su diagnóstico y en la importancia del tratamiento farmacológico, lo que fortalece su autonomía y prepara su reincorporación a un entorno normalizado. Apoyo y cohesión familiar: Ofrece orientación y formación a los entornos familiares para comprender la naturaleza de la enfermedad mental, ayudando a reducir el estrés familiar, la sobreprotección y los sentimientos de culpa o frustración. Puente entre el entorno clínico y la comunidad: Conecta a los equipos sanitarios u hospitalarios con los recursos comunitarios (centros cívicos, laborales y educativos), facilitando la desestigmatización de la enfermedad mental fuera de los centros sanitarios. Promoción de la salud y prevención: Desarrolla iniciativas de sensibilización frente a factores de riesgo que afectan al bienestar social y emocional. Principales retos en el trabajo diario con personas con trastorno mental grave El personal de Educación Social que interviene en salud mental y exclusión social afronta diversos desafíos profesionales y estructurales: Integración en equipos de salud mental: Resulta necesario consolidar su rol pedagógico y socioeducativo dentro de los sistemas sanitarios y de las unidades de salud mental, donde históricamente ha predominado un enfoque únicamente clínico. Reconocimiento y regulación profesional: Se requiere aprobar una Ley de Educación Social que regule la profesión y garantice la inclusión formal de esta figura en las plantillas de las administraciones públicas. Equidad e inequidad territorial: Persiste una falta de cobertura equitativa de profesionales de referencia entre diferentes comunidades autónomas y sectores de intervención. Precarización y atención a situaciones complejas: El trabajo se desarrolla en un contexto de precariedad laboral y formas severas de exclusión social, debiendo responder a problemáticas complejas como adicciones comportamentales, trastornos de la conducta alimentaria o estrés aculturativo. Investigación y ámbito académico: Se señala la necesidad de actualizar los planes de estudio universitarios y potenciar la investigación científica elaborada en primera persona por los propios profesionales. Contribución a la inclusión, participación y resiliencia comunitaria La acción socioeducativa fomenta entornos comunitarios inclusivos y protectores frente al sufrimiento psíquico: Inclusión y redes de apoyo mutuo: Genera espacios de convivencia y mediación que previenen el aislamiento social, facilitando la acogida e integración comunitaria de personas con sufrimiento psíquico o en riesgo de exclusión. Reducción de desigualdades en salud: Elimina barreras socioeconómicas y culturales para que los colectivos vulnerables (como personas con discapacidad, mayores o en situación de pobreza) accedan a los recursos sanitarios y sociales en igualdad de condiciones. Desarrollo de resiliencia y habilidades para la vida: Promueve el fortalecimiento de capacidades como la resolución pacífica de conflictos, la toma de decisiones informadas y la comunicación asertiva, facilitando el afrontamiento de situaciones de crisis. Empoderamiento y participación ciudadana: Estimula la implicación activa de la comunidad en el cuidado del entorno y la salud comunitaria. Fuentes y referencias Funciones y competencias de la educación social en ámbito sanitario (Miquel Salmerón, Laura Real e Irene Solà, ADP-CETS, pp. 10-17). Retos de la Educación Social (RES - Revista de Educación Social, nº 36). Intervención del educador y la educadora social en el ámbito de la salud mental (RES - Revista de Educación Social). Grado en Educación Social (Universidad Nacional de Educación a Distancia - UNED).
Friday, 02 October 2026 13:07
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Friday, 18 November 2022 11:09
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