Últimos artículos

Listado de artículos

Monday, 21 November 2022 10:51

Content with tag autonomía

Remove

.

Envejecer con un trastorno mental grave: la experiencia de los centros es clave para mejorar la atención
23 - 10 - 2026

Envejecer con un trastorno mental grave: la experiencia de los centros es clave para mejorar la atención

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. ¿Qué ocurre cuando una persona que lleva años participando en un programa de rehabilitación psicosocial comienza a necesitar nuevos apoyos relacionados con su salud física, su autonomía o sus cuidados cotidianos? ¿Cómo responder cuando las necesidades asociadas al envejecimiento requieren recursos y formas de atención que no siempre están suficientemente coordinados? Son situaciones que muchos centros y profesionales conocen de primera mano. El envejecimiento de las personas con trastorno mental grave (TMG) plantea desafíos que afectan a la organización de los servicios, la continuidad asistencial y la capacidad de ofrecer apoyos adaptados a cada etapa de la vida. También plantea preguntas sobre cómo preservar la autonomía, la participación comunitaria y las preferencias de las personas a medida que cambian sus circunstancias. Encontrar respuestas adecuadas exige comprender mejor cómo están viviendo este proceso y qué dificultades afrontan quienes las acompañan. Un desafío compartido que necesitamos conocer mejor Los centros de atención psicosocial, los recursos residenciales, los servicios comunitarios y otros dispositivos sanitarios y sociales acumulan una experiencia valiosa en el acompañamiento a personas con TMG. Sus profesionales conocen situaciones muy diversas: desde personas que mantienen una vida autónoma con apoyos puntuales hasta aquellas que necesitan una atención más continuada y una mayor coordinación entre servicios. Sin embargo, todavía contamos con información insuficiente para comprender en toda su amplitud cómo se está atendiendo a las personas que envejecen con estos trastornos en España. ¿Qué necesidades encuentran mayores dificultades para obtener respuesta? ¿Cómo se adaptan los recursos existentes? ¿Qué obstáculos aparecen en la coordinación asistencial? ¿Qué opinan las propias personas sobre los cuidados y apoyos que reciben? Reunir información procedente de diferentes territorios y contextos permitirá avanzar hacia una visión más completa de esta realidad e identificar cuestiones relevantes para la planificación y mejora de los servicios. Una investigación para escuchar a quienes conocen esta realidad Con este propósito, la Fundación Pilares para la Autonomía Personal, en colaboración con el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap) y con financiación del Imserso, está desarrollando un estudio epidemiológico de ámbito nacional sobre la atención y los cuidados de las personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado. La investigación incorpora tres perspectivas complementarias: las experiencias de las propias personas, el conocimiento de los profesionales y las vivencias de sus familiares y personas cuidadoras. A través de estas aportaciones, el estudio pretende conocer mejor las necesidades existentes, las respuestas que ofrecen los servicios y las dificultades que aparecen en la atención cotidiana. Sus resultados podrán contribuir a fundamentar futuras propuestas de mejora y ofrecer información útil para los profesionales, las entidades y las administraciones responsables de la planificación de recursos. ¿Por qué es importante que participe vuestro centro? Cada centro conoce una parte de esta realidad. Un recurso de rehabilitación psicosocial puede identificar necesidades distintas de las que aparecen en un servicio residencial o en un programa de apoyo comunitario. Las características del territorio, los perfiles de las personas atendidas y la disponibilidad de recursos también influyen en las respuestas que pueden ofrecerse. Esta diversidad de experiencias constituye uno de los principales valores de la investigación. La participación de vuestro centro puede ayudar a visibilizar necesidades, dificultades y formas de atención que merecen ser conocidas y tenidas en cuenta. También puede contribuir a identificar problemas compartidos entre servicios y aportar elementos para reflexionar sobre cómo mejorar los apoyos. Además, los centros desempeñan un papel importante para facilitar que las personas atendidas tengan la oportunidad de expresar sus propias experiencias y preferencias. Su participación voluntaria permitirá incorporar una perspectiva imprescindible para comprender qué aspectos de los cuidados resultan más relevantes en su vida cotidiana. Colaborar en el estudio supone, por tanto, una oportunidad para que el conocimiento generado en la práctica profesional contribuya a una investigación cuyos resultados estarán disponibles para el conjunto del sector. ¿Cómo podéis colaborar? La participación está abierta a entidades y profesionales vinculados a la atención de personas mayores con problemas graves de salud mental. Si sois responsables de un centro, podéis contactar con el equipo investigador para conocer las posibilidades de colaboración y valorar cómo facilitar la participación desde vuestro recurso. El estudio contempla tres vías de recogida de información: Personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado, mediante encuestas guiadas por profesionales, que permitirán recoger sus experiencias y necesidades. Profesionales con experiencia en la atención y los cuidados de esta población, a través de cuestionarios sobre los apoyos, recursos y desafíos asistenciales. Familiares y personas cuidadoras, mediante grupos focales en línea en los que compartir sus vivencias y propuestas de mejora. La participación es voluntaria y los datos se tratarán de forma anónima y confidencial, conforme a las condiciones establecidas para la investigación. Los resultados se publicarán en acceso abierto y las entidades colaboradoras serán reconocidas en las publicaciones derivadas del estudio. Para dar el primer paso, basta con ponerse en contacto con el equipo investigador y solicitar información. Allí podréis conocer las modalidades de participación y valorar cuáles se ajustan mejor a las características de vuestro centro. Vuestra experiencia puede contribuir a mejorar el conocimiento disponible Las decisiones sobre los apoyos y cuidados de las personas que envejecen con un TMG necesitan contar con información que refleje la diversidad de situaciones existentes. La experiencia de los centros y de las personas que forman parte de ellos puede realizar una aportación valiosa a ese conocimiento. Desde el Creap animamos a las direcciones y responsables de centros sanitarios, sociales y sociosanitarios a colaborar en esta investigación y facilitar la participación de sus profesionales y de las personas atendidas que deseen hacerlo. Si vuestro centro trabaja con esta población, os invitamos a contactar con el equipo investigador: Fundación Pilares para la Autonomía Personal: investigacion@fundacionpilares.org También podéis solicitar información a través del Creap: infocreap@imserso.es Vuestro centro conoce una parte de esta realidad. Ayudadnos a que también forme parte de la investigación.

Friday, 23 October 2026 10:00

Día Internacional de la Enfermería en Salud Mental 2026: Entrevista con Amelia Martínez García
01 - 09 - 2026

Día Internacional de la Enfermería en Salud Mental 2026: Entrevista con Amelia Martínez García

DÍA MUNDIAL | ENTREVISTA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de Enfermería de Salud Mental 2026 entrevistamos a Amelia Martínez García, quien nos va a hablar de la situación actual de la salud mental desde la perspectiva de la Enfermería de Salud Mental, analizando los principales retos asistenciales, el papel de la prevención, la recuperación, la investigación, la tecnología y el bienestar de los propios profesionales sanitarios. A través de estas cuestiones, se pondrá en valor la contribución de las enfermeras especialistas en el acompañamiento, la educación para la salud, la promoción del bienestar emocional y los cuidados comunitarios, destacando la necesidad de avanzar hacia modelos centrados en la persona y en la recuperación. Asimismo, la conversación servirá para visibilizar el trabajo que realiza la Enfermería de Salud Mental y la importancia de los cuidados como elemento esencial de la atención, subrayando que su impacto va mucho más allá del tratamiento de la enfermedad y resulta clave para prevenir el sufrimiento, fortalecer la autonomía de las personas y construir comunidades más saludables y resilientes. Entrevista con Amelia Martínez García, Enfermera Especializada en Salud Mental que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Actualmente se habla mucho de salud mental. ¿Estamos realmente ante una crisis? Sin duda estamos ante una situación que merece atención prioritaria. No necesariamente porque incrementado el diagnóstico de más trastornos mentales graves que hace décadas, sino porque observamos un mayor sufrimiento emocional relacionado con factores sociales, económicos, laborales y relacionales. Afortunadamente, al mismo tiempo parece que existe una mayor conciencia social y una búsqueda de ayuda antes. Desde la enfermería de salud mental defendemos que la respuesta no puede limitarse al tratamiento de la enfermedad. Debemos trabajar desde la prevención y promoción de la salud mental, la detección precoz y acompañamiento comunitario y, por supuesto, una rehabilitación psicosocial de calidad. Esa es una de las grandes líneas estratégicas que se está impulsando actualmente en nuestro ámbito profesional y que desde la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme) se promueve. ¿Qué papel desempeña una enfermera especialista en salud mental? Nuestro trabajo va más allá de administrar un fármaco o de realizar una técnica. Somos profesionales que acompañamos a la persona durante su proceso terapéutico. Realizamos psicoeducación, prevención de recaídas, intervenimos con los familiares, promovemos hábitos de vida saludables, herramientas de gestión emocional, llevamos a cabo programas grupales y seguimiento comunitario. Esta presencia continuada nos permite identificar cambios de forma temprana, potenciar los factores protectores y favorecer que la cada una de las personas pueda avanzar en la reconstrucción o mantenimiento de su proyecto vital favoreciendo su autonomía y participación en la comunidad. La creación de la especialidad de Enfermería de Salud Mental responde precisamente a la necesidad de ofrecer una atención específica e integral a las personas con diagnóstico de salud mental, atendiendo no solo a los síntomas, sino también a sus necesidades emocionales, sociales y personales. La especialidad nace precisamente para responder a estas necesidades complejas y específicas de las personas con problemas de salud mental. Uno de los conceptos más repetidos en la actualidad es el de «recuperación». ¿Qué significa realmente? La recuperación no significa necesariamente la desaparición completa de todos los síntomas o dificultades. Hace referencia a la posibilidad de que una persona pueda construir una vida plena, significativa y autónoma, desarrollando sus propios objetivos y proyectos vitales, incluso cuando tiene que convivir con determinados retos relacionados con el diagnostico de una enfermedad mental. Este enfoque supone ir más allá del diagnóstico y las limitaciones. Implica poner el foco en las capacidades, fortalezas y recursos de la persona, reconociendo su identidad, sus preferencias y su capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida. La enfermería de salud mental ha integrado progresivamente este modelo de atención centrado en la persona, promoviendo el empoderamiento, la toma de decisiones compartida y la participación de la persona en su propio proceso de salud. Nuestro papel principal es acompañar y dotar de herramientas para que cada individuo pueda avanzar hacia la vida que desea, respetando siempre su propio ritmo y metas. ¿Qué nos está enseñando la investigación más reciente? La investigación más reciente nos muestra que la salud mental es un fenómeno complejo y que más allá de los factores puramente clínicos existen otros no menos importantes a tener en cuenta ya que pueden influir de manera significativa en el bienestar emocional de las personas, así como predisponer a la aparición o evolución de los problemas de salud mental, como son los determinantes sociales, la pobreza, la precariedad laboral, la exclusión social o los problemas actuales de vivienda. Por otra parte, el desarrollo de intervenciones basadas en evidencia lideradas por enfermeras especialistas en salud mental está demostrando beneficios en áreas como la prevención de recaídas, la mejora de la adherencia terapéutica, el fomento del autocuidado y de la calidad de vida de las personas. Por último, destaca el avance del interés de los cuidados informados por el trauma. Este enfoque invita a comprender que muchas conductas, dificultades emocionales o formas de afrontar el malestar emocional pueden estar relacionadas con experiencias vitales adversas. Incorporar esta visión permite ofrecer una atención más segura, respetuosa y centrada en la persona, entendiendo su historia de vida y sus circunstancias antes de intervenir. ¿La tecnología ayudará o empeorará la situación? Probablemente la tecnología puede aportar beneficios, pero también plantea nuevos retos. Las tecnologías ofrecen oportunidades importantes para mejorar el acceso a la atención en salud mental, facilitar el seguimiento, la educación sanitaria y desarrollar nuevas herramientas de apoyo tanto para personas con diagnóstico como para profesionales. El auge de las inteligencias artificiales, utilizadas de manera consciente y responsable, puede convertir en un recurso complementario que ayuda a optimizar procesos. Sin embargo, es fundamental recordar que la tecnología no puede sustituir la esencia del cuidado y del acompañamiento en salud mental. La escucha activa, la empatía, la presencia y la construcción de una relación terapéutica basada en la confianza son elementos insustituibles en salud mental. El futuro de la atención en salud mental no debería plantear una elección entre tecnología y humanidad, sino una integración de ambas. La innovación más valiosa será aquella que permita mejorar los cuidados complementando a la persona y no la que pretenda reemplazarla. ¿También hay una crisis de salud mental entre los profesionales sanitarios? Sí . El desgaste emocional, la sobrecarga asistencial y el agotamiento profesional son realidades presentes en muchos equipos sanitarios y constituyen un reto importante para las organizaciones de salud. Cuidar la salud mental de quienes cuidan no es algo secundario, sino una necesidad fundamental para garantizar una atención de calidad. Un sistema sanitario saludable necesita profesionales bien formados, reconocidos, escuchados y acompañados emocionalmente, que puedan desarrollar su labor en unas condiciones que favorezcan su bienestar. La prevención del «burnout» requiere un abordaje integral que incluya medidas organizativas, apoyo emocional, espacios de reflexión y estrategias que permitan equilibrar las demandas asistenciales con el autocuidado profesional. Promover el bienestar de los profesionales sanitarios no solo beneficia a quienes trabajan en primera línea, sino que repercute directamente en la calidad y humanidad de los cuidados que reciben las personas atendidas. Si pudiera implantar una medida mañana mismo, ¿cuál sería? Reforzaría la atención comunitaria y aumentaría la presencia de enfermeras especialistas en salud mental en todos los niveles asistenciales. Necesitamos acercar los cuidados de salud mental a los lugares donde las personas llevan a cabo y desarrollan su vida: sus hogares, sus familias, sus centros educativos, sus trabajos y comunidades. La intervención temprana, el acompañamiento continuado y la coordinación entre los diferentes recursos sanitarios y sociales son elementos clave para mejorar la evolución de las personas y reducir el sufrimiento. La salud mental no se construye únicamente dentro de una consulta. Se construye en los espacios donde las personas viven, se relacionan y encuentran apoyo. Este sería el gran mensaje que debemos transmitir hoy. «El futuro de la salud mental no pasa solo por tratar trastornos, sino por prevenir el sufrimiento, fortalecer las comunidades y situar a la persona en el centro de los cuidados». Contenido relacionado Día Internacional de la Enfermería de Salud Mental 2022

Wednesday, 14 October 2026 09:16

Descubriendo al Técnico en Integración Social (TIS) en rehabilitación psicosocial
12 - 03 - 2026

Descubriendo al Técnico en Integración Social (TIS) en rehabilitación psicosocial

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Recursos bibliográficos para el técnico en integración social en el ámbito de la Rehabilitación Psicosocial». Muchas veces hablamos de programas comunitarios, de ayudas sociales o de proyectos de inclusión… pero ¿quién está realmente trabajando día a día en la implementación de estos programas? Hoy hablamos del Técnico Superior en Integración Social (TIS), una figura esencial para construir una sociedad más justa e inclusiva. En resumen, el TIS organiza, pone en marcha y evalúa intervenciones orientadas a promover la igualdad y la inclusión destinadas a crear entornos seguros para las personas. Trabaja en coordinación con otros profesionales dentro de equipos multidisciplinares, pero, si bajamos a la práctica, ¿qué hace concretamente el integrador, especialmente en el ámbito de la rehabilitación psicosocial? Fomento de la autonomía En salud mental y rehabilitación psicosocial, el TIS no solo asiste: ayuda a la persona a recuperar habilidades y a integrarse en su comunidad. Estos profesionales trabajan entrenando habilidades esenciales para el fomento de la autonomía: organización de la rutina, manejo del dinero, uso del transporte público o habilidades para relacionarse con los demás con más seguridad. Además, también se encarga de: Diseñar actividades de apoyo psicosocial adaptadas a cada persona. Estimular y reforzar capacidades cognitivas mediante ejercicios ajustados a las necesidades reales. Favorecer la inserción laboral, acompañando en itinerarios según las fortalezas de cada persona. Mejorar la comunicación y mediar en conflictos, utilizando cuando es necesario sistemas como la lengua de signos o pictogramas para facilitar la comprensión. Recursos bibliográficos El Servicio de Referencia ha realizado recientemente una nueva búsqueda bibliográfica que recoge algunos recursos útiles para el TIS. Durante el proceso se ha puesto de manifiesto que todavía faltan más manuales y artículos que describan con mayor claridad el papel específico del TIS en salud mental. Aun así, se han seleccionado algunas obras que ayudan a comprender mejor el marco de la rehabilitación psicosocial y el lugar que puede ocupar esta figura profesional dentro de los equipos. Compartimos tres lecturas que pueden servir como referencia: Metodología de la intervención social (I. Gutiérrez y M. Sorribas) Un manual muy práctico que explica paso a paso cómo diseñar, poner en marcha y evaluar proyectos de intervención social. Ayuda a ordenar el trabajo y a aplicar la metodología en el día a día. Manual de rehabilitación del trastorno mental grave (A. Pastor, A. Blanco y D. Navarro) Una obra de referencia en castellano sobre rehabilitación psicosocial. Presenta los fundamentos del modelo y ofrece herramientas útiles para planificar intervenciones ajustadas a cada persona. Personal Recovery and Mental Illness: A Guide for Mental Health Professionals (Mike Slade) Un libro que pone el foco en la recuperación personal. Invita a mirar más allá de los síntomas y a acompañar a la persona en sus propios objetivos y proyecto de vida. En definitiva, el TIS es un motor clave en los procesos de recuperación para conseguir cambios reales en la vida diaria de muchas personas fomentando siempre inclusión y la autonomía. Os invitamos a consultar la búsqueda bibliográfica completa, donde encontrarás una descripción más detallada de la bibliografía. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2026 del Creap. Newsletters de 2026 del Creap.

Thursday, 12 March 2026 08:34

Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos
12 - 12 - 2025

Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos. El objetivo de esta consulta de información es conocer la eficacia del modelo de empleo con apoyo (IPS) para personas con TMG y conocer los recursos técnicos relacionados con este modelo. ¿Funciona el modelo IPS? Lo que muestran los estudios En dos entradas anteriores publicadas en el blog del Creap, vimos en qué consiste el modelo Individual Placement and Support, en adelante IPS, y cómo cambia la forma de acompañar a las personas en su proceso de inserción laboral. En esta tercera entrega, revisaremos qué dice la evidencia científica sobre su eficacia. Revisiones recientes: una visión del conjunto de la evidencia ¿Cuál es el efecto de las intervenciones basadas en el modelo IPS? ¿Funciona igual para todas las personas? La literatura reciente puede ofrecernos respuestas a algunas de estas preguntas. En una revisión de 2024, Patmisari y su equipo analizaron 26 trabajos basados en el modelo IPS. Los resultados mostraron que este enfoque aumenta el acceso al empleo competitivo, mejora la permanencia en el puesto de empleo y mejora la calidad del trabajo. Además, se observaron beneficios adicionales en la calidad de vida, el funcionamiento social, así como un uso más eficiente de los servicios clínicos. Por otro lado, un metaanálisis de De Winter et al. (2022) reforzó esta idea, mostrando que, además, el modelo IPS es especialmente eficaz en personas con un diagnóstico de trastorno mental grave. Además, los autores constataron que el modelo también ofrece mejoras en personas que sufren depresión o ansiedad. El modelo IPS en el contexto nacional En España contamos con algunas experiencias que nos ayudan a entender el impacto de las intervenciones IPS en nuestro contexto. Uno de ellos es el ensayo de Rodríguez Pulido et al. (2017) en Tenerife, donde se compararon intervenciones desde el modelo IPS con la orientación laboral habitual durante más de tres años. Los resultados fueron muy contundentes: las personas que recibieron la intervención IPS trabajaron durante muchas más semanas al año que el grupo control (30 frente a 7) recibiendo más contrataciones y accediendo a empleos mejor remunerados. Cabe destacar que en el grupo IPS se registraron menos hospitalizaciones, un dato especialmente relevante en términos de salud y estabilidad. Años más tarde, el mismo equipo exploró otra pregunta clave: ¿qué ocurre si añadimos remediación cognitiva al modelo IPS? En su estudio publicado en 2020 (Rodríguez Pulido et al., 2020), las personas que recibieron la combinación de IPS con remediación cognitiva mejoraron más en cuanto a memoria y aprendizaje verbal. Además, lograron más empleo y trabajaron más horas que quienes recibieron solo IPS. Los autores subrayan que complementar el modelo con intervenciones cognitivas puede potenciar sus efectos laborales. La tercera pieza de evidencia viene de Cataluña, donde Hilarión, Koatz y colaboradores (2020) describieron la puesta en marcha del programa piloto IPS entre 2013 y 2017. No se trataba de un ensayo clínico, sino de un cambio organizativo a escala territorial que incluyó formación, supervisión y coordinación entre servicios de empleo y salud mental. En ese periodo se generaron 1188 empleos competitivos, y la tasa de empleo pasó del 16 % al 43 %. Estos resultados nos muestran de forma práctica como el modelo IPS funciona también cuando se integra en el sistema público. Como habéis podido comprobar, la evidencia reciente es consistente: IPS funciona en distintos países, perfiles clínicos y sistemas de atención. Mejora el acceso al empleo competitivo, la calidad del trabajo y algunos indicadores de salud. Para una revisión más extensa de la literatura os animamos a leer la consulta resuelta por el Servicio de Referencia del Creap donde podréis encontrar una descripción detallada de la evidencia, así como recursos técnicos. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.

Friday, 12 December 2025 10:20

Resumen de la sesión de reflexión del jueves 27/11/2025 en el Creap: «El modelo de cuidados en la comunidad»
02 - 12 - 2025

Resumen de la sesión de reflexión del jueves 27/11/2025 en el Creap: «El modelo de cuidados en la comunidad»

SESIONES DE REFLEXIÓN | EL MODELO DE CUIDADOS EN LA COMUNIDAD Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El pasado 27 de noviembre, celebramos en el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, una nueva sesión de reflexión: «El modelo de cuidados en la comunidad». En esta sesión se reunieron unos 14 profesionales, incluyendo tres invitadas externas que nos han compartido su trabajo comunitario en salud mental, Cristina y Desamparados del equipo Sasem de Valencia y Begoña Soler, arqueóloga del Museo de Prehistoria de Valencia. Iniciamos el debate sobre atención comunitaria para personas con problemas de salud mental, y hablamos sobre nuestro proyecto comunitario más relevante, desarrollado en colaboración con el IVAM: ATIC, liderado por nuestra arte terapeuta. Presentación del programa ATIC En octubre de 2025 comenzamos a desarrollar conjuntamente con el IVAM, un proyecto de colaboración innovador de arteterapia comunitaria llamado ATIC. Esta iniciativa, fruto de años de trabajo y planificación de Virginia Pérez, arteterapeuta en el Creap (2025), empezó a gestarse en 2021 con el objetivo de ofrecer a las personas una experiencia transformadora que contribuyera a mejorar su bienestar emocional y social. El camino no fue sencillo. Los proyectos comunitarios suelen enfrentarse a barreras administrativas y burocráticas que ponen a prueba la persistencia de quienes los impulsan. Sin embargo, la convicción de que la arteterapia puede generar cambios significativos en la salud mental y en otras áreas de la vida fue el motor que permitió superar los obstáculos. ATIC se inspira en un estudio realizado en Gran Bretaña, pero incorpora un elemento innovador: el desarrollo de las sesiones dentro de un museo. Durante doce meses, los participantes exploran distintas disciplinas artísticas y reflexionan sobre temas universales que han preocupado a la humanidad a lo largo de la historia. No se trata solo de crear, sino de investigar el propio proceso creativo y, a través de él, profundizar en las características personales, inquietudes, deseos y frustraciones que conforman la experiencia humana. La propuesta no exige experiencia previa en arte; lo importante es la apertura al descubrimiento y la expresión. Cada sesión se convierte en un espacio para conectar con uno mismo y con los demás, utilizando el arte como herramienta para comprender y transformar la realidad interior. El proyecto tiene vocación de futuro. Una vez concluido, se espera replicarlo en otros centros y con diferentes colectivos en España, para evaluar su impacto y seguir reflexionando sobre cómo medir los efectos de la arteterapia, que a menudo son más sutiles de lo que se imagina. ATIC no es solo un programa; es una invitación a explorar la creatividad como camino hacia el bienestar y la conexión humana. Proyecto Barri En el Museo de Prehistoria de Valencia nació una pregunta que cambiaría la forma de entender su relación con el entorno: ¿por qué la gente del propio barrio no visitaba el museo? Esta reflexión, planteada por el equipo del museo tras analizar la afluencia durante la Noche de los Museos en 2017, dio lugar al Proyecto Barri, una iniciativa comunitaria que busca abrir las puertas del museo y convertirlo en un espacio vivo, integrado en la vida cotidiana de quienes lo rodean. Todo comenzó cuando, en un evento que reunió a más de 700 visitantes, se descubrió que la mayoría no pertenecía al barrio. Aquella constatación impulsó un cambio de enfoque: dejar atrás la idea del museo como un espacio cerrado, lleno de vitrinas, para transformarlo en un centro cultural abierto, participativo y cercano. Desde entonces, el proyecto se ha desarrollado bajo los principios de la museología crítica y comunitaria, buscando que el museo sea un lugar que cualquier persona del barrio pueda utilizar. La estrategia para conectar con la comunidad se basó en el trabajo con asociaciones locales: federaciones gitanas, la Universidad Popular, Cruz Roja, colegios públicos e institutos. En esta labor puerta a puerta, el museo encontró al Sasem de Valencia, un servicio que organiza paseos comunitarios para vincular a las personas con recursos que les protejan y fortalezcan su sentido de pertenencia. De esta coincidencia nació una colaboración que une cultura y cuidado comunitario. La propuesta fue sencilla pero significativa: incluir el museo como destino en los paseos. Cruzar el río y llegar hasta el museo se convirtió en una experiencia que no solo acerca a las personas al patrimonio, sino que también fomenta la reflexión sobre la comunidad y los cuidados. El proyecto no impone actividades; se construye de manera participativa, escuchando las necesidades y expectativas de cada asociación. Así, han surgido recorridos por la Valencia romana, lecturas con diferentes perspectivas en las salas del museo y actividades que conectan el presente con el pasado. Uno de los aspectos más valiosos que el museo pone en relieve es que el cuidado no es algo nuevo; también existía en el pasado. Las piezas arqueológicas muestran cómo las sociedades antiguas se ocupaban unas de otras, y gracias a esos cuidados la humanidad ha podido evolucionar. Un hueso fracturado que cicatrizó hace miles de años es prueba de que alguien cuidó de esa persona, permitiéndole sobrevivir. Este año, el museo ha impulsado diálogos frente a piezas arqueológicas para reflexionar sobre temas como la soledad, el compartir y la solidaridad, demostrando que la cooperación y el cuidado mutuo han sido tan determinantes para el progreso humano como cualquier avance tecnológico. Más allá de los conflictos y las guerras, fueron los gestos de protección y ayuda los que hicieron posible que hoy estemos aquí. El Proyecto Barri demuestra que un museo puede ser mucho más que un lugar para observar objetos antiguos. Puede convertirse en un espacio de encuentro, diálogo y construcción colectiva, donde la historia se pone al servicio de la comunidad y la comunidad se reconoce como parte de la historia. Composición de los grupos En medio del encuentro surgió un tema crucial: la composición de los grupos en las actividades comunitarias. La reflexión giró en torno a la necesidad de evitar que las propuestas se conviertan en espacios cerrados para personas con problemas de salud mental, creando microguetos que contradicen el espíritu inclusivo. La idea que tomó fuerza fue la de mezclar perfiles diversos, integrando en los mismos grupos a personas con diagnósticos de salud mental y a otras sin ellos, para generar entornos donde la convivencia sea natural y la inclusión real. Este enfoque no solo rompe barreras, sino que permite que las actividades se conviertan en espacios de aprendizaje mutuo, donde cada participante aporta su experiencia y se construyen relaciones basadas en la igualdad. La comunidad, entendida como un tejido diverso, encuentra en esta mezcla la clave para derribar estigmas y avanzar hacia una sociedad más cohesionada. Idoneidad de los centros sociosanitarios Cuarenta años después de la Ley General de Sanidad de 1986, que estableció la atención comunitaria como prioridad en salud mental, persiste una pregunta fundamental: ¿para qué sirven hoy los centros sociosanitarios? La respuesta no es sencilla y refleja la tensión entre el modelo institucional y el comunitario. Los centros siguen existiendo porque la red comunitaria aún no alcanza a cubrir todas las necesidades. Aunque la ley marcó el cierre de los manicomios y la atención en el entorno de la persona, la realidad muestra que los recursos comunitarios son insuficientes. La falta de profesionales en la sanidad pública, la escasez de espacios inclusivos y la dificultad para garantizar apoyos a largo plazo hacen que los centros continúen siendo lugares necesarios para muchas personas. Son espacios seguros donde se ofrece acompañamiento, socialización y actividades que, en muchos casos, la comunidad todavía no puede garantizar. Sin embargo, el debate apunta hacia un cambio de paradigma. Los centros no deberían limitarse a reproducir dinámicas institucionales, sino convertirse en plataformas que preparen la transición hacia la vida comunitaria. Espacios que fomenten la autonomía, la participación y la conexión con el entorno, evitando la creación de entornos cerrados que vulneren derechos como la libertad de movimiento o la toma de decisiones. El objetivo es que cada programa y recurso esté orientado a generar salidas reales hacia la comunidad, trabajando en red con instituciones, asociaciones y servicios locales. Este cambio no depende solo de la voluntad profesional, sino también de factores políticos y económicos. Mantener un centro suele ser más barato que desplegar equipos individualizados en el territorio, pero a largo plazo, la evidencia demuestra que la atención comunitaria mejora la calidad de vida y reduce costes. Además, los cambios sociales, como el retraso de la maternidad y la disminución de redes familiares de cuidado, hacen imprescindible repensar el modelo. La comunidad debe estar preparada para asumir un papel activo, y los centros pueden ser aliados estratégicos en esta transición, siempre que se orienten hacia la inclusión y la vida en sociedad. Contenido relacionado Resumen de la sesión de reflexión del viernes 26/09/2025 en el Creap: «Atención psicosocial en entornos convivenciales»

Tuesday, 02 December 2025 10:31

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas
27 - 11 - 2025

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Coordinador del Máster Universitario en Investigación en Cerebro y Conducta. Universitat Jaume I. Competencias y habilidades para la autonomía y la calidad de vida Dentro de los objetivos fundamentales de los recursos de rehabilitación psicosocial se encuentra la adquisición de competencias y habilidades que ayuden al usuario a mejorar su funcionamiento cotidiano y, con ello, su nivel de autonomía y su calidad de vida. Para ello, se llevan a cabo diversos entrenamientos en múltiples actividades que dichas personas necesiten llevar a cabo en su vida cotidiana y sean significativas para ellas. No obstante, no son pocas las ocasiones en las que se observan dificultades en las mismas de cara a aprender o poner en practica estos aprendizajes en su día a día. Factores neurocognitivos en la adquisición de competencias Las variables que pueden interferir en la adquisición de estas competencias pueden ser de muy diversa índole como, por ejemplo, la autoestima, la ansiedad, la falta de oportunidades reales para luego poner en práctica lo aprendido, aparte de otras muy comunes como apatía, anhedonia, abulia, anergia, etc…esto hace que, si no se contemplan todas ellas y no se lleva a cabo un análisis funcional, sea realmente muy difícil saber las causas que están afectando. Si bien, dentro de las variables a considerar, es importante tener en cuenta una realidad ampliamente demostrada en infinidad de investigaciones, y no es otra que un nada desdeñable porcentaje de personas que se atienden en estos recursos presentan problemas en su funcionamiento neurocognitivo que, además de interferir en su capacidad de aprendizaje, también influyen, y en ocasiones de forma significativa, en su funcionamiento cotidiano. Dichos estudios demuestran que la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria, el aprendizaje, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas, entre otras, pueden estar afectadas de algún modo en el caso de estas personas. La casuística de estas problemáticas a nivel neurocognitivo es variada y multicausal, pero también se sabe que los trastornos que de forma habitual presentan las personas que se atienden en los recursos de rehabilitación, de forma muy frecuente traen consigo una afectación en estas funciones. Atención, memoria y funciones ejecutivas: su impacto en la rehabilitación psicosocial Los problemas neurocognitivos siempre son informados por las personas como «tengo un problema de memoria». Teniendo esto en cuenta, lo que habitualmente se identifican como problemas casi exclusivos de memoria («!!!Es que luego no lo recuerda!!!») o de aprendizaje («!!!lLlevamos mucho tiempo trabajándolo, pero no lo aprende!!!»), pueden deberse a la afectación de otras áreas que no son únicamente estas. Dentro de la atención, existen diversos subtipos. El modelo de Sohlberg and Mateer nos describen un modelo jerárquico, de aplicación clínica para el ámbito de la rehabilitación psicosocial – aunque parte del daño cerebral -, donde la atención se clasifica en dominios atencionales desde un procesamiento más básico a otro más complejo durante la realización de una actividad, tal que: focalizada, para responder de forma discreta; sostenida, para responder de forma mantenida durante la actividad; selectiva, para responder a lo relevante; alternante, para responder cambiando según las demandas de la actividad; y dividida, para responder en varias tareas a la vez. Los mayores problemas a este nivel se dan en la selectiva, aquella que nos permite centrarnos en una tarea o estimulo, inhibiendo cualquier tipo de distracción tanto externa como interna. Es evidente que no podemos recordar aquello a lo que no hemos atendido, lo que nos lleva a que muchos de estos problemas que identificamos como «de memoria», pero quizás tengan su origen real en la atención. También, cabe considerar la función denominada memoria de trabajo, la cual se encuentra a caballo entre la memoria y las denominadas funciones ejecutivas, permitiéndonos mantener presente y manipular la información necesaria para llevar a cabo una tarea en concreto, lo que supone no solo el uso de la memoria, sino también el hecho de trabajar con la información extraída de la misma, o que le estamos dando a la persona en ese momento. El ejemplo más típico es hacer un cálculo “de cabeza”, que requiere mantener los números que vayamos a sumar, restar… y hacer el cálculo con ellos. Esta función también podría estar afectada y ser la razón por la que a la persona en cuestión le cuesta tanto «acordarse» o «aprender». Otra cuestión relevante es que no todas las personas respondemos o aprendemos a la misma velocidad, en esto, la función denominada velocidad de procesamiento, la cual hace referencia al número de operaciones mentales que nuestro cerebro es capaz de hacer en un espacio de tiempo determinado, también es clave, ya que puede haber personas que necesiten significativamente más tiempo que otras para respondernos o aprender algo. Por su parte, las funciones ejecutivas implican cualquier actividad mental que suponga conjugar dos procesos mentales. Por ejemplo, la memoria de trabajo es ejecutiva porque supone mantener y manipular información, como hemos descrito antes. Las funciones ejecutivas se han clasificado siguiendo distintos criterios. Desde el modelo de Sohlberg y Mateer, las funciones ejecutivas son los procesos mentales implicados en iniciar, planificar, secuenciar, organizar y dirigir una acción o conjunto de acciones. Teniendo en cuenta sus características, la alteración de dichas funciones también pueden interferir de forma significativa en la puesta en práctica y ejecución de los aprendizajes llevados a cabo por la persona: reduciendo su adherencia o respuesta al tratamiento; reduciendo la generalización en su funcionalidad cotidiana; reduciendo los niveles de integración; o, como otro ejemplo, dificultando la reinserción laboral. Conclusión Por todo esto, es importante valorar el desempeño en estas áreas, de cara a poder ver si hay problemáticas a este nivel que puedan estar interfiriendo en la capacidad de aprendizaje y en su funcionamiento cotidiano, ya que, junto con otras variables relevantes, podremos hacer un análisis más certero acerca de cuáles son las causas reales de las dificultades observadas a este nivel. Por suerte, a día de hoy se cuentan con baterías especializadas destinadas a la valoración de las mismas, así como, con programas y modelos de intervención que han probado sobradamente su eficacia para la estimulación, compensación y rehabilitación de las mismas. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

Thursday, 27 November 2025 09:36

Etiquetas

Friday, 18 November 2022 11:09

Loading...
Loading...

Loading...

Visítanos

Entradas recientes

Tuesday, 11 October 2022 15:07

Servicios